LLIRIA

Superficie: 227.98 km² 

Población en 1-1-2002: 17.941 habitantes

La ciudad de Llíria tiene su origen en el segundo milenio a. C, al crearse una población en lo alto del Cerro de Sant Miquel, de la que fue continuadora la ciudad ibérica de Edeta, capital de la Edetania.

Durante las guerras civiles romanas, Edeta fue fiel a la facción republicana, representada en Hispania por Pompeyo Magno. Fue atacada y destruida por los ejércitos de Sertorio en el año 76 a.C.

Los supervivientes de esta lucha se trasladaron a la llanura situada a los pies del Cerro de Sant Miquel. Allí fundaron una nueva ciudad, plenamente romana, siendo abundantes los restos arqueológicos: lápidas, monedas, cerámicas e incluso mosaicos, correspondientes a la era romana.

Durante el período musulmán se perfeccionaron las acequias y el sistema de riego y la ciudad fue sede del Cadí (juez de la ley musulmana). En 1238 la villa fue conquistada por Jaime I, quien la donó al infante Fernando. A mediados del siglo XIII, tuvo lugar el repartimiento de tierras y la repoblación con cristianos, otorgándosele carta puebla en 1252.

Durante las guerras de la Unión, Llíria defendió la causa monárquica. En 1363 fue conquistada por el rey castellano Pedro el Cruel, y al año siguiente volvió a la Corona de Aragón.

Durante los siglos XV y XVI, la economía descansa en la producción de trigo, moreras, lino y cáñamo. No obstante, existían artesanías del esparto, alfarería y fabricación de licores.

Después de la guerra de Sucesión, Felipe V creó el ducado de Llíria para el duque de Berwick, hijo de Jacobo II de Inglaterra.

En la segunda mitad del siglo XVIII, el título y el ducado pasaron, por enlace matrimonial, a la casa de Alba. Este siglo fue también testigo de un importante crecimiento agrario y aumento demográfico y, hacia los años veinte del siglo XIX, se extendió el cultivo del naranjo. Llíria obtuvo el título de ciudad en 1887. Industria, agricultura y servicios. Llíria posee un centro histórico de gran interés, en la parte alta del cual se halla el Monasterio de Sant Miquel (fundado por el rey Jaime II en el año 1326) y la iglesia gótica de La Sang. Esta iglesia es del siglo XIII y fue declarada Monumento Nacional. Está rodeada por un laberinto de calles de indudable estructura árabe y medieval.

Otro gran templo local es la Iglesia Arciprestal de la Asunción (siglo XVII), que posee una monumental fachada-retablo de tres cuerpos y doble escalinata, con tres naves y gran cúpula sobre el crucero.

La Casa de la Vila (Ayuntamiento) es otro importante edificio, de estilo renacentista, que fue sede de los Duques de Llíria. En las proximidades de la Plaza Mayor está el Forn de la Vila, un magnífico horno medieval, de estilo gótico, destinado a exposiciones artísticas.

Resaltar también el Real Monasterio de Sant Miquel, que fue fundado por el Rey Jaime II en el año 1326.

En los alrededores, a unos 3 km de la población, está la ermita de Sant Vicent Ferrer, bendecida en 1751. Llíria es uno de los municipios que posee un mayor patrimonio histórico-artístico de la provincia de Valencia. Prueba de ello son las iglesias de la Sang (una de las más antiguas de la Comunidad Valenciana) y la de la Asunción. También destacan El Forn de la Vila, de estilo gótico, el Palacio Municipal (o Casa de la Vila), de estilo renacentista y el Monasterio de Sant Miquel.

Además este municipio registra una intensa actividad cultural, ostentando el título de 'Ciudad de la Música' y posee, por otra parte, parajes naturales muy interesantes en la Font de Sant Vicent y en la Sierra Calderona, destino predilecto de senderistas y cicloturistas.

e-mail de la Agrupación Paraje Tos Pelat de Lliria: PARAJETOSPELAT@mediterranea.org

www.mediterranea.org/cae